La crisis económica no es ajena al sector audiovisual, aunque nosotros y nosotras soportamos además a unas empresas que en ocasiones te piden que trabajes sin cobrar, con la promesa de que el dinero llegará la semana que viene. Han sido numerosas las asambleas de rodaje que se han realizado paralizando los rodajes, numerosas las denuncias que se han emitido desde el sindicato y las numerosísimas demandas presentadas para que los trabajadores reciban sus salarios.
Junto con los salarios impagados, tenemos la gran batalla de las horas extraordinarias. Las productoras van entrando en razón y ya va siendo común que, o bien se realice una jornada de 40 horas en cómputo, o bien se calculen las horas extraordinarias a partir de estas. No existe legalmente una jornada de 10+1 ni de 11+1, y si se realizan, estas se deben cobrar. Numerosas productoras pueden dar fe de la dureza de la inspección de trabajo y de los Juzgados y Tribunales en este sentido.
Las productoras continúan sintiéndose incómodas con los contratos fijos discontinuos porque consolidan derechos. La voluntad de las productoras de generar solo contratos precarios con menos salarios y queriendo reducir las condiciones laborales es solo una de las caras de nuestra particular batalla. Las numerosas consultas y denuncias individuales por las prácticas impuestas en empresas como Infinia, para reducir los salarios en un 8% a la plantilla de la serie “La que se le avecina”, o en Vértice 360 donde se redujo el salario y se amplió la jornada de trabajo de 35 horas a 40 horas, ha generado una importante lucha que ha movilizado a los técnicos, y que terminará en los juzgados si las empresas no cesan en sus inútiles esfuerzos por mermar nuestros derechos.
Junto con el trabajo realizado por unas jornadas justas tenemos los desplazamientos. No todo es legal, y los usos y costumbres del sector no son de aplicación ante los tribunales. Los fines de semana de… ¿36 horas?, claro, pero después del descanso de 12 horas tras terminar nuestra última jornada. Trabajar el sábado no tiene porque ser ilegal, simplemente habrá que pagarlo como horas extraordinarias o compensarlo. Las 48 horas son de aplicación también en el sector.
Productoras como Ida y vuelta, BocaBoca, Infinia… con volúmenes importantes de series o producciones, no quieren asumir la realidad de tener unas plantillas fijas, y continúan haciendo caso omiso a los derechos de los fi jos discontinuos. No llaman a los trabajadores manteniéndoles en situación de suspensión, con la promesa de que cuando se concierte la siguiente temporada les llamarán de nuevo, y mientras, se van realizando otros trabajos. Si no llaman a los fijos discontinuos y llaman a otros están despidiendo, y si no dan trabajo podemos pedir la extinción del contrato. Así se ha denunciado y así se hecho, y así se continuará haciendo desde la Asesoría.
No debemos tener miedo a denunciar y demandar a quien nos agrede. Las empresas continúan queriendo deshacerse de los trabajadores que luchan por sus derechos. Les ha salido caro, como a Erpin 360, que ha tenido que pagar indemnización por daños y perjuicios a tres militantes del Sindicato. Lo mismo pueden decir otras productoras.
No todo el trabajo de la asesoría jurídica es en el marco del día a día de los rodajes. Las bajas por enfermedad nos traen de cabeza: Las empresas continúan queriendo hacernos dudar siempre con las bajas retribuidas, reduciendo las nóminas.
Pero la ley es muy clara. Tenemos derecho a disfrutar de las vacaciones; no es posible que el trabajador o la productora elijan a su albedrío el régimen de la seguridad social en el que estamos… No hay más vuelta de hoja.
También hemos tenido que abrir otro frente contra el Servicio Público de Empleo, que se apunta a la lucha de la patronal contra el fi jo discontinuo retrasando y difi cultando el derecho al cobro de las prestaciones por desempleo. Hay que ahorrar porque estamos en crisis, y el SEPE ha decido recortar por las prestaciones a los fijos discontinuos. Nos hemos reunidos ya con varias direcciones provinciales y estatales del organismo público, que han solucionado casos individuales, pero no la globalidad, por lo que nos veremos en los juzgados.
La lucha contra los contratos indefi nidos no solo viene por las prácticas de las productoras. La eliminación de la normativa que convertía a un temporal en indefinido cuando se encadenaban 2 o más contratos sumando 24 meses dentro de un periodo de 30 meses, no nos afecta, ya que no supone en ningún caso que se permita la encadenación de contratos en fraude de ley. Somos fijos discontinuos o fijos por el tipo de tareas que hacemos dentro de las productoras, no por la encadenación de dos o más contratos.
En definitiva un trabajo duro y difícil, pero que ha dado sus frutos y seguirá dándolos en el futuro, siempre con el apoyo y el compromiso de los afiliados y afiladas del sindicato y de los técnicos del sector.